Onicofagia: morderse las uñas es perjudicial para los dientes

  • onicofagia

Al mal hábito de morderse las uñas se le llama onicofagia. Este término viene del griego ónix (uña) y phagein (comer), y generalmente se produce en los dedos de las manos. Esta manía tan usual en muchas personas puede resultar sin embargo muy perjudicial para la salud bucodental.

La onicofagia puede considerarse como un trastorno compulsivo cuya causa suele ser emocional o de la conducta y está íntimamente relacionada con épocas de estrés y ansiedad.  Este hábito malsano afecta tanto a la salud dental como al buen estado de las manos y los dedos, ya que en ocasiones, esta manía genera heridas e infecciones así como deformaciones crónicas en las uñas y dedos.

La onicofagia es un hábito bastante común, de hecho, afecta al 30% de los niños entre los 7 y 10 años, y, aproximadamente, al 45% de los adolescentes. Este porcentaje se reduce más o menos al 10% cuando las personas llegamos a la edad adulta.

Consecuencias de la onicofagia para tus dientes

Como supondrás, la onicofagia puede tener consecuencias nefastas para tus dientes y tu boca que debes conocer para estar alerta y evitarlas.

En primer lugar, la costumbre de morderse las uñas puede dar lugar a la aparición de enfermedades o infecciones orales, ya que debajo de las uñas se acumula mucha suciedad, y por tanto gran cantidad de bacterias.

Así mismo, la onicofagia puede llegar a alterar la colocación y forma de los dientes, así como el plano de oclusión o las encías. Concretamente, como consecuencia de morderse las uñas, se puede producir un desgaste dental, sobre todo de los incisivos, tanto superiores como inferiores. Se producen pequeñas fracturas en el borde de estos dientes, dejándolos más expuestos a patologías como las caries. A nivel estético, al morderse las uñas se ejerce una presión sobre los dientes que provoca un desplazamiento de las piezas dentales y también apiñamiento dental, lo que deberá ser corregido con un aparato de ortodoncia.

Las encías también pueden verse perjudicadas como consecuencia de sufrir onicofagia, ya que al morderse las uñas pueden llegar a clavarse pequeñas astillas de uña en el tejido periodontal, lo que además de inflamación y dolor, puede llegar a producir gingivitis e incluso periodontitis.

Como colofón, la articulación mandibular de quienes tienen como hábito morderse las uñas también puede verse dañada, ya que esta se fuerza en exceso cuando uno adopta este feo hábito.

¿Cómo puedo solucionar la onicofagia?

Una vez que se conocen las indeseadas consecuencias que la onicofagia puede tener para nuestra salud oral, resulta imprescindible ponerle solución lo antes posible. Por suerte, existen varias opciones que podemos probar para terminar con este vicio malsano.

Aunque por supuesto el primer paso es el proponérselo de verdad, en el mercado hay productos y opciones varias que nos ayudarán con nuestro objetivo. Los esmaltes amargos suelen ser bastante efectivos, así como el ponernos uñas de gel en un establecimiento adecuado para ello. Buscar un sustituto como chicles, palitos de zanahoria o las pelotas antiestrés también pueden ayudar.

Sin embargo, en los casos más graves, lo más recomendable es identificar solos o con ayuda profesional la causa de este hábito compulsivo y, a través de un tratamiento multidisciplinar entre odontólogo y psicólogo solucionarlo.

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